
Y sigues jugando, dándome tu magia, alegría eterna.
Porque en ti yace la eternidad,
sumergida en un instante fugaz.
En ti descansa la inmensidad,
Envuelta en un tímido disfraz.
y razones entre mis locuras, fue por ti.
Si sentí calma cuando iba a prisa,
y vi sueños entre pesadillas, fue por ti.
Tú traes, entre manos, paz,
Sabiduría joven y abismal.
Arrasadora pasión por amar
Un alma hermosa, un corazón leal.
Una más que sincera verdad.
Palabras que parecen caricias,
Pensamientos que en mí se deslizan.
Un mundo cercano, para mí, oportuno.
Contigo el tiempo no es tiempo.
Y lo irreal se vuelve real.
Un par de alas que te echan a volar,
Demasiadas razones para encontrar
En un mundo indiferente un perfecto lugar.



